lunes, 1 de agosto de 2016

El peso de la historia

Bastantes fueron las voces que el año pasado por estas fechas -cierto es que tras un mes de junio, digamos, convulso- manifestaban que la temporada 2015/16 para el FC Cartagena debía ser de transición. Una campaña en la que el Club basase su metamorfosis, de la tenebrosidad anterior, hacia el prometedor ciclo que aparentemente se avecina.

Dicha ilusionante concepción se tradujo en una condescendiente exigencia deportiva para el equipo que, por entonces, dirigía Víctor Fernández. Expresiones del tipo con no sufrir es suficiente o vale quedar en mitad de la tabla inundaban el llamado entorno y se convirtieron en recurrencias habituales para prensa y aficionados. Conste que servidor también compartía aquella mirada benevolente a una plantilla reconstruida casi desde cero y a una entidad estructuralmente bajo mínimos, pero no hasta ese punto.

Atlas, sosteniendo el mundo
Así pasó luego. Con tanta tranquilidad mal entendida en el ambiente, sin darle mayor importancia a los resultados, solo se cosechó una victoria en los seis primeros partidos de liga. Y un poco más adelante el equipo ya veía el play-off de ascenso a catorce puntos de distancia. Habíamos dicho adiós al cuarto puesto prácticamente a mitad de temporada. Para más inri, con el eterno rival casi doblándonos la puntuación. Una situación exasperante para cualquiera que se precie de ser seguidor albinegro.

¿Que por qué digo esto? Porque la historia la tengo en cuenta. Está claro que una camiseta, por el mero hecho de lucir unos determinados colores o un particular escudo, no gana partidos sola. Evidentemente. Pero el peso de la historia cuenta, siempre cuenta. Ha de respetarse, y me explico.

El FC Cartagena cumplió el pasado 27 de julio los veintiún años de edad. No es tan joven. Y, de esos veintiún años, quince han sido en la categoría de bronce del fútbol español. Se ha convertido, por derecho propio, en uno de los clásicos de 2ªB en este Siglo XXI y se


viernes, 15 de julio de 2016

Carta de Carlos Vaso sobre la fundación del Cartagena Foot-ball Club en 1919

Publicamos la carta escrita por Carlos Vaso, hijo de uno de los fundadores del efesé primigenio y exjugador albinegro durante las décadas de los años 20s y 30s junto a sus hermanos (Jesús, Pepe y Luis), en la que relata sus recuerdos del primer Cartagena FC (Cartagena Foot-ball Club en 1919 y renombrado a Cartagena Club de Fútbol en 1941 hasta su desaparición en 1952).

En ella se puede apreciar su desencanto por el trato recibido de las sucesivas directivas del primer club de la ciudad, habiendo pertenecido a una de las familias más vinculadas al fútbol cartagenero casi desde que comenzara a practicarse por estos lares, a principios del Siglo XX. La nula capacidad de reconocer y cuidar la historia de nuestro balompié, una dolencia que sigue vigente en el efesé pero que no es, por lo que leemos, de reciente origen.


Para los pocos instruidos en dicha materia, cabe mencionar que Carlos Vaso fue hijo de José García Vaso. Una de las figuras más importantes de Cartagena a finales del Siglo XIX, y principios del siguiente, en sus distintas labores de abogado, periodista y político. Siendo Alcalde del Municipio durante los años 1916 y 1917, además de Diputado en las Cortes Generales en varias legislaturas. Como propietario del periódico "La Tierra" tuvo un papel clave en la promoción del recién nacido Cartagena Foot-ball Club. 

Agradecemos desde aquí al hijo de Carlos Vaso, el -también cartagenero- productor y músico Carlos García-Vaso, por permitirnos acceder a este documento de gran valor histórico para el fútbol de nuestra ciudad. Las tres primeras imágenes son la carta manuscrita / mecanografiada en sí, y después sigue la transcripción realizada por su propio hijo para facilitar su lectura.


jueves, 23 de junio de 2016

‘El autogol de Pombo’ cumple sus Bodas de Plata

Fecha: 23 de junio de 1991. Lugar: estadio Las Margaritas de Getafe. Hechos: A falta de escasos segundos para la conclusión del partido, que enfrentaba a Getafe CF y Racing de Santander, el defensa madrileño Luis Pombo materializaba lo único que podía impedir la celebración cartagenera. Batir a su propio portero. El Cartagena FC, una vez más, se quedaba con la miel en los labios y sin el ascenso a Segunda División.

Era la temporada 1990/91, la primera de José Luis Belda como Presidente del efesé, y la plantilla albinegra estaba compuesta en un 70% por jugadores de la tierra; entre los que destacaban Paco Sánchez, Pedro Cordero, Sebas, Palomeque, Rai, Alfonso, Ángel o Manolo Requena. Junto a los foráneos Raudona, Queco o Trigueros y la guinda de los delanteros Naixes y Boria, ambos venidos de superior categoría una vez iniciada la competición, se completaba el plantel. El director de orquesta para aquellos jugadores comenzaría siendo Francisco Parreño, que continuaba de la anterior campaña.

Diario MARCA
Aquel año, el presupuesto total del Club rondaba los 130 millones de pesetas y el objetivo no podía ser otro que lograr el ascenso al fútbol profesional.

Encuadrados en el Grupo IV de 2ªB -por entonces destinado a la zona levantina, en vez de a la andaluza- a los albinegros les iba a tocar medir sus fuerzas con los Barcelona ‘B’, Alcoyano, Hércules, Sant Andreu, Manlleu, Gandía o Benidorm. Rivales muy fuertes en la época.

El inicio liguero del equipo fue malo y la primera victoria no llegaría hasta la Jornada 6, en la que se ganó 0-1 al Torrent con gol de Naixes. Posteriormente el rumbo se enderezaría, lo que unido a la trayectoria en Copa del Rey -donde se llegó a 3ª Ronda ante el Real Valladolid de Primera División- extendieron la confianza depositada en el técnico cordobés.

Pero todo cambiaría finalizando la primera vuelta. El Cartagena viajaba a Mallorca para enfrentarse al filial bermellón y salía goleado 3-0, en un polémico partido con cuatro expulsiones albinegras. Parreño dimitía tras dicho encuentro y la Directiva contrataba en


sábado, 11 de junio de 2016

Una década del ‘vecindariazo’

Diez años ya, toda una década, ha pasado desde que la UD Vecindario decidiese grabar su nombre en la historia del fútbol de Cartagena. Para nuestra desgracia. Aquella desdichada fecha -11 de junio de 2006- además nos suponía la segunda gran decepción a toda una generación de aficionados en la ciudad. La primera había sido el ‘cordobazo’ en 1999.

Sabino, al finalizar el encuentro
Pongámonos en contexto. El FC Cartagena iniciaba la temporada 2005/06 -el tercer proyecto de la época Paco Gómez- después de que los dos predecesores no hubiesen funcionado nada bien. Lejos del play-off a Segunda División e inmerso en la lucha por eludir el descenso, en ambos casos. Para las diez últimas jornadas de la campaña 2004/05 había aterrizado en el banquillo un, por entonces, desconocido Juan Ignacio Martínez. Que cumplía su cometido y se ganaba el beneplácito de continuar un año más.

En aquel nuevo intento de la entidad por pelear el ascenso, JIM y Torrecilla -actual Director Deportivo del Betis- conformaron una plantilla con jugadores de superior categoría, como Cabrejo, Molist o Sabino, y unos jóvenes precoces del nivel de Natalio o Ander Lafuente. A ellos se les unieron un centrocampista y un lateral derecho con los


jueves, 2 de junio de 2016

Llega el mes de junio y... ¿qué ocurriría en Cartagena si tuviésemos un UCAM en Segunda?

El ascenso a la Segunda División del UCAM Murcia casi se ha solapado en el tiempo con la llegada del mes de junio. Un mes correspondiente con la llegada del verano y, en muchos casos, momento de hacer balance. También, para muchos, como así ocurrió hace un año, puede ser un mes propicio para demostrar su escasa fidelidad a un club de fútbol.

¿Y si... ?
Al otro lado del Puerto de la Cadena, si no ocurre nada en cuanto a problemas financieros que se traduzcan en problemas deportivos, tendrán el año que viene al histórico Real Murcia en Segunda División 'B' y al novel UCAM Murcia en el fútbol profesional... compitiendo, salvo sorpresa mayúscula, en el viejo estadio de la Condomina, el lugar en el que el club grana forjó sus éxitos más importantes.

La pregunta es si la afición de la ciudad del Segura, con la llegada del mes de junio, seguirá apoyando en masa a un club casi centenario, con una historia importante en la Segunda División y un historial aceptable en la Primera División, si atendemos al número de temporadas o, si por el contrario, apostará por un