Cuando la
fortuna juntó en la eliminatoria de ascenso a Cartagena y Alcoyano fue
inevitable que los recuerdos tan bien guardados en la memoria volvieran a tocar
nuestra mente. Automáticamente, al escuchar el nombre del rival me vi en El
Collao, a pie de campo, solo por delante de nosotros una valla publicitaria y
Rubén, nuestro portero, calentando con una concentración digna de una final por
el ascenso, en la portería que un par de horas después sería cómplice del día
más espectacular de la historia de nuestro club.
Porque el
domingo 24 de mayo fue el desenlace de un camino arduo por un grupo de lo
más singular en la categoría, en el que se encuadraban tanto canarios, como
madrileños y extremeños, además de los nuestros. En Mérida se certificó el
liderato con un gol de Mariano Sánchez y en ese momento comenzamos a soñar. La
noche del miércoles al jueves, mientras Shakhtar Donetsk y Werder Bremen
disputaban la final de la ahora modificada Copa de la UEFA , unos cuantos locos se
daban cita en el estadio para lograr una entrada y ser testigos presenciales de
lo que podía ser un ascenso a Segunda. Alcoy esperaba, Cartagena soñaba.
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| Carmona festejando con la afición el gol del ascenso |




