viernes, 9 de junio de 2017

Con el rabillo del ojo

No hay remedio, cada vez que llegan estas fechas del calendario se hace inevitable mirar con el rabillo del ojo todo y cuanto acontece en los distintos desenlaces de las diferentes competiciones balompédicas. Aunque tu equipo aún ande inmerso en su particular batalla de los play-off, da igual, siempre acaparará buena parte de nuestra atención. Es un impulso superior. Y no lo refiero por las grandes citas, del tipo final de Champions League o similares, sino más bien por los ascensos y descensos que se producen en las categorías más modestas. Al menos en mi caso, como si de un hipnótico canto de sirena desde el infrafútbol se tratase, cuyo magnetismo aumenta según el grado de relación con el fútbol cartagenero guarde el elemento en cuestión.

Temporada 2011/12
Para empezar, centrémonos en la que ha sido la noticia nacional durante toda esta semana, el hecho de que el Girona jugará el año que viene en Primera División. Una vez terminado de asimilar la histórica gesta, y de esbozar la pertinente sonrisa de envidia sana, irremediablemente me acuerdo de la temporada 2011/12. La de nuestro descenso a 2ªB. En aquella campaña el Girona visitó Cartagena en la Jornada 31 por debajo nuestra en la clasificación, con Goiria y Juanlu Hens en sus filas. El empate final, a un gol, nos dejaba prácticamente desahuciados a ambos clubes, pero finalmente ellos se salvaron y nosotros sí que descendimos. Hoy están en la Liga BBVA. Categoría de la que ha descendido Carmona con el Sporting, por cierto.

En Segunda División, y aún faltando una trepidante última jornada, el pasado fin de semana también se confirmaba el descenso de dos históricos, Mallorca y Elche, al infierno de 2ªB. Equipos que por lógica irán a parar al Grupo III el año que viene, junto a los Hércules, Alcoyano y esperemos que Barça B (yo creo en la remontada), y a los que acompaña como tercer descendido el Mirandés de Gorka Kijera. Volviendo al conjunto franjiverde, allí se encuentra Armando Lozano, uno de nuestros héroes de Alcoy, y en el cuadro bermellón tenemos al guardameta Cabrero, que fue albinegro en el vecindariazo hace una década. También con el Mallorca ha bajado nuestro canterano Héctor Yuste, acumulando ya cuatro descensos en su palmarés, tras los de Salamanca, Racing y Hércules. No tiene suerte. Y hablando de casos sangrantes,


sábado, 3 de junio de 2017

La primera vez del Barça B en el Cartagonova

Felizmente superada la primera eliminatoria del play-off de ascenso por parte del Cartagena, tras vencer al Alcoyano, el ¿sorteo? ha dispuesto que el segundo rival a batir por los albinegros en su intento de ascender a Segunda División deba ser el Barcelona 'B'. Conjunto este con el que el fútbol cartagenero guarda un hilo conexión desde hace tres décadas. Más concretamente, desde que la directiva de entonces adoptase la decisión de abandonar el vetusto recinto de El Almarjal y estrenar un flamante nuevo estadio municipal. Ya que, como buena parte del aficionado sabrá, nuestro querido Cartagonova está basado en su diseño en el campo del Mini Estadi, feudo en el que hacen de locales los jóvenes culés. Así que, aprovechando la ocasión, vamos a recordar la primera vez que el Barça B nos visitó y pisó el césped al otro lado de la Rambla de Benipila.

Para ello debemos retroceder hasta febrero de 1988, a la época final en la que el Cartagena FC compitió en Segunda División. El primer partido oficial del estadio Cartagonova había tenido lugar tan solo siete días antes, ante el Burgos de Kresic (quien textualmente dijo que se trataba de un estadio merecedor de ser inaugurado por Madrid o Bayern). Entre semana el efesé disputaba su siguiente jornada de liga en el campo del Racing y, por tanto, para el domingo posterior a su estreno el Cartagonova volvía a acoger un nuevo partido en casa. Esta vez ante el filial blaugrana, que en aquellos días se denominaba Barcelona Atlético o Atlètic según quisiera cada uno castellanizar, o no, el nombre. 


Era la Jornada 23 del campeonato y los albinegros se encontraban inmersos en una negativa dinámica de resultados sobre todo como visitantes, puesto que como locales en


sábado, 27 de mayo de 2017

La primera odisea en Alcoy

Si nos ordenasen elaborar una lista sobre los cambios que ha vivido la sociedad española desde el año 1932 la enumeración de elementos sería prácticamente infinita. En cualquier ámbito que hoy pueda parecer cotidiano encontraríamos transformaciones asombrosas, ya que hablamos de casi un siglo de diferencia. Hasta en la forma de Estado, que por entonces era de república. Y en lo concerniente al fútbol podríamos citar cosas tan obvias como la fabricación del balón con sus costuras por fuera o la madera rectangular de la que estaban construidas las porterías. O la no posibilidad de hacer cambios de jugadores durante los partidos y la inexistencia de tarjetas que pudieran mostrar los llamados referees (árbitros). Por ejemplo.

Rutinas de fin de semana sin internet, ni televisión, y apenas alguna emisora de radio que con suerte emitiese un boletín informativo sobre el resultado de tu equipo. Era lo que había. La narración a tiempo real de los partidos de fútbol comenzaría un lustro antes y únicamente en los encuentros de primer nivel. Como aficionado, te tocaba leer la crónica al día siguiente y santas pascuas. Y otro factor muy distinto, sustancial para estas líneas, a tener en cuenta eran los desplazamientos. De tal complejidad que, por falta de infraestructuras y medios de transporte, durante años se extendió la costumbre de disputar dos partidos consecutivos (sábado y domingo) entre los mismos conjuntos para así aprovechar los viajes a otras ciudades.

Es bajo este contexto temporal cuando se produce la primera odisea del Cartagena visitando Alcoy, en una liguilla de promoción en la que los albinegros se jugaban descender de Primera Regional. Aclaremos, para el que lo desconozca, que la liga como tal contaba con solo cuatro años de existencia y los categorías regionales servían para clasificarse al Campeonato de España, torneo que ha llegado a nuestros días más conocido como Copa del Rey. Es decir, el efesé competía en Tercera, como competición liguera, y también en regional durante una misma temporada.

Centrándonos en la referida campaña 1931/32, el Cartagena quedaba en cuarto puesto de Primera Regional, frente a los Hércules, Elche, Murcia e Imperial, y se veía obligado a


miércoles, 24 de mayo de 2017

Ocho años de moral

Cuando la fortuna juntó en la eliminatoria de ascenso a Cartagena y Alcoyano fue inevitable que los recuerdos tan bien guardados en la memoria volvieran a tocar nuestra mente. Automáticamente, al escuchar el nombre del rival me vi en El Collao, a pie de campo, solo por delante de nosotros una valla publicitaria y Rubén, nuestro portero, calentando con una concentración digna de una final por el ascenso, en la portería que un par de horas después sería cómplice del día más espectacular de la historia de nuestro club.

Porque el domingo 24 de mayo fue el desenlace de un camino arduo por un grupo de lo más singular en la categoría, en el que se encuadraban tanto canarios, como madrileños y extremeños, además de los nuestros. En Mérida se certificó el liderato con un gol de Mariano Sánchez y en ese momento comenzamos a soñar. La noche del miércoles al jueves, mientras Shakhtar Donetsk y Werder Bremen disputaban la final de la ahora modificada Copa de la UEFA, unos cuantos locos se daban cita en el estadio para lograr una entrada y ser testigos presenciales de lo que podía ser un ascenso a Segunda. Alcoy esperaba, Cartagena soñaba.

Carmona festejando con la afición el gol del ascenso
Allí fuimos y al poner un pie en suelo alcoyano, no pasaron desapercibidas un grupo de personas apiladas en la cima de la pequeña montaña que custodia el estadio, desde la que se ve una parte del césped. El partido era a vida o casi muerte (porque aún seguías vivo en la derrota, pero el golpe podía ser demasiado duro). El calor apretaba tanto como la afición local, que portaba en su fondo una pancarta: "Alcoyano, la Segunda División está en tu mano". Iba a ser difícil aguantar tanta tensión con tanto calor y como única manerade refrescarse, una especie de líquido verde que se enfrascaba en vasos de plástico, lo único que quedaba en la cantina. No sabíamos qué era


viernes, 19 de mayo de 2017

Desde Ferrol a Alcoy

Conseguía el pasado domingo, no sin inesperado sufrimiento, clasificarse el FC Cartagena para la sexta promoción de ascenso a Segunda División de su cada vez menos exigua historia. Es decir, de las dieciséis temporadas que la entidad, fundada en 1995, ha militado en la categoría de bronce ha logrado posicionarse entre los cuatro mejores de su grupo de 2ªB seis veces. Estadística nada desdeñable que incluso se eleva considerablemente en los últimos años, en los que contando la clasificación actual son cinco promociones en las últimas nueve temporadas, paso intermedio por LFP entre ellas. Y es que, como me apuntaba un amigo, tal cifra tan solo es superada en dicho período por los filiales de Real Madrid y Sevilla y por los equipos de Burgos y Racing de Santander, reafirmándose así que el objetivo en esta categoría no puede ser otro que el de pelear por el ascenso, siempre.

De Ferrol a Alcoy
En lo que a promociones a Segunda se refiere, la primera página del club se escribía en mayo de 1999, en el estadio A Malata de Ferrol. Por aquellas fechas, el sistema de ascenso era distinto al de ahora y se disputaban unas tediosas liguillas de cuatro equipos, uno por cada grupo. El entonces denominado Cartagonova FC, que se había estrenado en 2ªB ese mismo año, se clasificaba como segundo en el durísimo Grupo III después de haber liderado la tabla durante buena parte del curso. Aunque hay que valorar, en su medida, que de ser campeón a no serlo no suponía la pérdida de ningún gran privilegio.

Así, el equipo dirigido por Aranguren caía en suerte, aquella primera vez, frente a Racing de Ferrol, Cultural Leonesa y Córdoba. En el estreno del play-off, los albinegros tuvieron