domingo, 18 de febrero de 2018

Mallorca ‘B’ 3 - Cartagena 0… y Egea de portero

Ocurría el pasado fin de semana, en un Villarreal ‘C’ vs Castellón (me sigue sonando antinatural hasta escribiéndolo), un hecho peculiar que recordaba a otro similar que tenía por protagonista al efesé, allá por comienzos de los años 90s. En el citado ¿derbi? castellonense los albinegros veían como su portero debía abandonar el terreno de juego y, al estar sin cambios disponibles, obligaba a un jugador de campo a colocarse bajo palos hasta la finalización del encuentro.

Con otro equipo de rayas blancas y negras, y también visitando un filial, algo parecido sucedió en 1990. Concretamente, el 30 de diciembre. Como se puede adivinar por el título, los contrincantes eran el Mallorca ‘B’ (realmente denominado Atlético) y el Cartagena, en disputa de la Jornada 18 del campeonato 1990/91 de 2ªB Grupo IV, que correspondía a la zona levantina. Dicha temporada los albinegros estaban dirigidos por Parreño, que continuaba de la temporada anterior, que había sido de transición, y ahora con Belda en la presidencia lo que tocaba era regresar cuanto antes a Segunda División. Sin embargo, el equipo realizaría un mal comienzo en liga, aunque luego se recuperó hasta situarse a 3 puntos del play-off (cuando las victorias aún valían 2 puntos), quedando así la continuidad del entrenador en entredicho desde el mes de octubre.

Llegado el susodicho día, justo antes de Nochevieja, el efesé debía jugar frente al filial bermellón, en el que militaba un entonces desconocido “ChichiSoler (jugador con más partidos en la historia del RCD Mallorca) y que peleaba por no descender a Tercera. A las 11:30 horas comenzaba el encuentro en el campo Miguel Nadal, estrenando césped artificial, y el colegiado del mismo sería el catalán Uzcudun Gómez, pieza relevante en este recuerdo. Aparentemente, el Cartagena se aclimataba de forma aceptable a un tipo de terreno de juego que en aquellos años no estaba muy extendido, pero, pese a todo, los baleares se adelantarían mediado el primer tiempo. Después, el trencilla pudo conceder penalti sobre el albinegro Boria, que posiblemente habría cambiado el rumbo del partido, y sin más se llegaba al descanso.


Ya en la segunda mitad se abriría la barra libre. Palomeque era expulsado por segunda amarilla, subía el 2-0 al marcador y Paco Sánchez veía la roja directa. Por ese orden. En
el minuto ’65 el partido quedaba resuelto y con el técnico albinegro sin margen de maniobra, puesto que había empleado los únicos dos cambios disponibles en esos años. Y como todo es susceptible de ello, la situación empeoraría en la recta final del encuentro. Cortés también era expulsado y, por último, se iría a la calle el guardameta Raudona, a falta de cinco minutos para la conclusión. Sobre el césped sintético únicamente quedaron los albinegros Alfonso, Queco, Egea, Márquez, Cordero, Naixes y Juli, y uno debía ponerse entre los tres palos hasta el final.

El que acabaría asumiendo tal responsabilidad fue el hijo del mítico Pepe Egea, José Ramón, que aún tendría tiempo de recibir un gol rival, cerrándose con él el definitivo 3-0. Al igual que le ocurriera al jugador del Castellón que mencionábamos inicialmente, por cierto, ya que el Villarreal ‘C’ empataba el encuentro en el tiempo de descuento, tras haber sido retirado el portero albinegro por la patada de kárate que todos vimos en los informativos deportivos el lunes.

Volviendo al efesé, el técnico Parreño presentaba su dimisión irrevocable tras aquel descalabro en territorio balear y en previsión de que el daño pudiera ser mayor con el siguiente partido en casa, ante el Hércules. Finalmente, la visita herculana se disputaría con la dupla Joaquín Muñoz y García Murcia en el banquillo, lográndose un empate. Eso fue el 6 de enero, dos días después era presentado un tal Voltaire García, que cogía al equipo en undécima posición y lo clasificaba para el play-off en la última jornada, con aquel 0-3 en el Rico Pérez que se acabó celebrando casi como un ascenso.