En un artículo anterior, recordando la trayectoria de Felipe Mesones tras su fallecimiento, en estas líneas se hacía mención al infausto inicio que tuvo el argentino en su última etapa como entrenador, aquí, en Cartagena. La misma, sobrevenida tras la espantada del entrenador Antonio Gómez, por depresión, tuvo un comienzo inusual del todo y su singularidad no se circunscribiría exclusivamente al hecho de aquel vertiginoso reemplazo.
Tocaba a su fin el verano que precedía la temporada 2001/02, con el entonces Cartagonova FC encuadrado por primera vez en su historia en el Grupo IV de 2ªB, en lo que en teoría iba a ser un nuevo intento de ascenso a Segunda División y que, a la postre, resultaría el último ejercicio del fundador Florentino Manzano como presidente de la entidad. Como decíamos, Mesones, a sus 65 años, regresaba a la que siempre fue su casa en sustitución del técnico vigués y la plantilla, como es fácil de imaginar por la extraña situación, prácticamente se la encontraría hecha. Apenas si intervino en algún que otro fichaje.
La competición oficial para los albinegros, después de una pretemporada que culminaba con un amistoso frente al Real Madrid, comenzaría el 2 de septiembre en tierras andaluzas, ante la recién renombrada UD Almería que hasta hacía unos meses se venía denominando Almería CF. Los rojiblancos, dirigidos por el lorquino Juan Casuco, recibieron a su rival en




